jueves, 10 de septiembre de 2015

UN PROFESOR EXCELENTE

El profesor excelente define claramente los objetivos pedagógicos del curso que imparte y delimita con exactitud las prioridades del aprendizaje e informa de todo ello a sus alumnos.

- Trata de averiguar si el nivel de competencia de cada alumno es el mínimo exigible y pone los medios para que cada uno logre lo esencial.

- Busca una enseñanza individualizada, adaptada al ritmo y capacidad de cada alumno, sin hacerle de menos ni compararle con los demás. Evita a toda costa que sus clases sean aburridas.

- No descuida al estudiante desmotivado o menos capaz y siempre trata de encontrar remedios eficaces y va a las causas.

- Averigua personalmente si cada uno de sus alumnos es capaz de aprender por si mismo (sabe destacar lo fundamental de un texto, expresarlo bien, aprender de forma significativa, etc.)

- Conoce a la perfección las técnicas de estudio y las aplica cuando explica la lección, enseñando a sus alumnos a lograr una lectura más rápida y comprensiva, una mayor concentración mental, a planificarse y a organizarse.

- Está atento a procurar a cada alumno la satisfacción de sentirse importante, capaz y valioso ante los demás, no le compara desfavorablemente con nadie y activa su autoestima.

- Si buena parte de los alumnos no alcanza los ni vele mínimos y persiste el fracaso escolar en su asignatura, no duda en revisar sus propios métodos y estilo de enseñanza. Averigua qué parte de culpa puede corresponderle en ese fracaso de sus alumnos y pide ayuda a otros compañeros.

- Hace de la evaluación continua una medida eficaz para estimular la responsabilidad, la constancia y el estímulo por el trabajo.

Es consciente del gran influjo que ejerce sobre sus alumnos como modelo de persona en la que se fijan y se  miran. Por eso, procura ser ejemplo vivo de aquellas virtudes y valores que pretende enseñar.

Sabe que no sólo la familia sino también la escuela es la base de la civilización y humanización del niño y que su biografía como maestro la escriben los discípulos.

Finalmente, un profesor excelente lo será en la medida en que despierte en sus alumnos de aprender más y mejor.

(Bernabé Tierno)

1 comentario:

  1. me encanta, como madre de un niño con necesidades educativas especiales no todos para nuestra desgracia es así

    ResponderEliminar